Nadie imaginaba que detrás de aquella puerta se escondía una escena que terminaría sacudiendo la tranquilidad de todo un corregimiento.
Pasaban las horas y el silencio dentro de la vivienda comenzaba a generar preocupación entre quienes conocían a Otoniel Durán Sánchez, un adulto mayor de 66 años que residía en La Victoria de San Isidro, zona rural de La Jagua de Ibirico, Cesar.
La preocupación aumentó durante la tarde del jueves 30 de julio, cuando familiares y vecinos decidieron acercarse al inmueble tras notar que el hombre no había sido visto. Al ingresar, descubrieron una escena estremecedora y dieron aviso inmediato a las autoridades.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el cuerpo presentaba múltiples heridas ocasionadas con un arma cortopunzante y graves quemaduras. Algunas versiones señalan que la víctima habría recibido cerca de 30 puñaladas y que las lesiones térmicas pudieron ser provocadas con agua hirviendo, información que continúa siendo materia de investigación.
Una de las hipótesis que analizan los investigadores apunta a un posible hurto, pues, presuntamente, Otoniel había recibido recientemente el dinero correspondiente al subsidio del programa Colombia Mayor. Sin embargo, serán las autoridades las encargadas de establecer si este pago tuvo alguna relación con el crimen.
Mientras los peritos recopilan evidencias, revisan el lugar y escuchan los testimonios de familiares y vecinos, los habitantes de La Victoria de San Isidro permanecen consternados y exigen que este hecho no quede en la impunidad.
Por ahora, no se conocen capturas y las autoridades avanzan en las investigaciones para identificar a los responsables y esclarecer qué ocurrió durante las últimas horas de vida del adulto mayor.
